2008

Enero 2, 2008

Hace meses mi padre menciono: “Todos los años que terminan en 7 son conflictivos y surgen muchos problemas”. Esta sentencia basada en los años de experiencia que posee, que son algunos ya, suena algo fuerte. El día de la cena del día ultimo de año la recordó, todos le dimos la razón.

Según tengo memoria, siempre el inicio de un nuevo año da la impresión o sensación de que termina una ciclo bueno-malo y se cree que el entrante va a a ser diferente. Aunque en realidad estos pensamientos solo tienen efecto en la cultura occidental quienes nos basamos en el calendario gregoriano. Esto me trae a reflexionar sobre lo relativo que es el tiempo para la humanidad. Festejamos y felicitamos a todos nuestros cercanos deseándoles lo mejor en una fecha creada por nuestra sociedad. Pero bueno no quiero ponerme radical ni mucho menos con las tradiciones. El rollo es que en lo personal es que el inicio del año me da la sensación de que termino un ciclo de los mas complejos de los que he vivido, confirmando la sentencia de mi papa, y como que al iniciar este 2008 como que siento que todo va a estar bien y puede marchar “mejor”, pero haciendo la reflexión del inicio del post me pregunte si acaso es superstición la que me hace sentir eso, yo no me considero supersticioso, entonces si no es superstición la esperanza de que todo va a estar mejor es producto de la fe, esto trae como consecuencia reflexionar sobre estos dos términos y sus diferencias. De repente se me hacen parecidos.

Esa fe es estimulada por lo marcado que se ha definido este nuevo año, el primer día amaneció con un cambio muy notorio en la temperatura que aun se mantiene (frio y aire-polvo), todo el ambiente social lo hace notar también es sus estados de ánimos en sus palabras. Creo que gran parte de la sociedad nota este cambio de ciclo y aspiran a algo mejor, sea cual se su sentir, superstición o fe.