Diciembre
Enero 1, 2008
Pues bien, termino el mes de diciembre, 31 dias cargado de tantos estados, emociones, sentimientos y circunstancias, que me tuvieron en un constante estado de alteración mental y emocional.
El solo hecho de ponerme a describir algunos de los acontecimientos, me siguen conflictuando, pero creo que merece hacer mención de aquellas personas que están detrás de ello.
18 de diciembre 2007
Fallece mi abuelo paterno Ladislao Vega Regalado (1909-2007), casi un siglo de vida, mi primer acercamiento con la experiencia de muerte de un ser querido, impactante, misteriosa, impresionante. La nostalgia por lo compartido y lo que falto por compartir y escuchar de el, experimentar y ver el dolor de mis padres, hermanos y demás familiares.
25 de diciembre de 2007
Fallece mi amigo Luis Gabriel (1985-2007), menos de un cuarto de siglo, segundo acercamiento con la muerte, una perdida igualmente impactante para mi, haciéndome ver lo vulnerable que somos y despertandome un mar de frustración por la ausencia de su persona, el fin de sus metas y el termino sueños.
Surgimiento de un dolor interno profundo muy diferente a lo experimentado hasta el momento, en el aire se respira una profunda tristeza y en la piel se siente la ausencia. Donde quedamos nosotros tan vulnerables, hasta que se vive una experiencia de esta índole es cuando se comienza a tomar conciencia de lo frajil y lo vulnerable que es vivir.
Que es lo único que trasciende en nuestra existencia. Tal vez solo queden en esta tierra los momentos que se convierten en recuerdos nuestros seres con que compartimos este ciclo y nuestra convicciones e ideas que plasmamos de alguna manera u otra en nuestra realidad. En mi caso es que lo me han dejado estas dos personas y que guardare en mi.
Estos dos acontecimientos dejan en segundo plano el hecho que no me van a recontratar en la UPN y el haber reprobado una materia en el semestre que también se dieron en este mes.
Enero 2, 2008 a las 9:12 pm
Igualmente de fuerte fue para mí la partida de Luis, yo nunca había vivido tan en “propio cuerpo” el fallecimiento de una persona.
Soy del tipo de personas que cuando oye en la noticias que hubo 100 muertos en una inundación dice: -Oh bien, más aire para mí-. Pero esta vez al ver que jamás volveré a echarme una cerveza con él o agarrarle sus tetas (ja) me ponen en un estado de decaimiento bastante denso.
Supongo que de ahora en adelante tomaré de una manera menos fría la muerte de quien sea, pudiera tratarse de nuevo de un amigo.
Lamento lo de tu abuelo, un abrazo y a intentar disfrutar de la vida, que se supone de eso se trata todo esto.
Enero 5, 2008 a las 11:02 pm
Hola Fer, siento mucho lo de tu abuelo, ya se que ya ha pasado un tiempo, pero ta mando un muy sincero abrazo, no sabia. Y con lo de Luis, que te puedo decir, solo nos queda aprender de lo ocurrido, hoy estamos aqui mañana quien sabe, como tu dices, nos damos cuenta de lo fragil que es la vida.
Cuidate mucho, y ya sabes que cuentas conmigo para lo que sea, espero verte pronto para platicar. Que estes muy bien…
Enero 7, 2008 a las 12:30 am
Chale lo siento machin, pero lo importante es que sigamos adelante y demos todo cada día por las personas que queremos, porque no sabemos cuando nos tocara, y sin podernos despedir, mejor irse dejando una marca positiva de nuestra existencia influenciando personas para bien.
Han sido dias muy duros, perder a 2 personas debe ser todo un golpe de emociones. Pudiste ver el viernes como me ha dejado toda esa experiencia de Luis, no me imagino como debe ser 2 en tan poco tiempo. Un abrazo machín y ya sabes que aquí estamos los compas.